Además de uno de los futbolistas con más talento y carisma del fútbol británico de todos los tiempos -en la memoria de muchos ingleses quedan sus hazañas deportivas, como la primera Copa de Europa que ganó el Manchester United en 1968-, George Best fue un enfant terrible que conmocionó al mundo del fútbol y a la sociedad británica de los sesenta y setenta. Atractivo, indómito, lenguaraz y mujeriego, Best levantaba pasiones tanto en las gradas de Old Trafford como en las calles y en la prensa. Apodado «el quinto Beatle»" por su estilo de vida disipado y largas melenas, Best tuvo una carrera fulgurante y errática que lo llevó de la fama a la ignominia en muy poco tiempo. Alcohólico contumaz a muy temprana edad, se arrojó a la noche, al juego y a las mujeres cual estrella del rock, lo que hizo añicos la que podría haber sido una carrera prolífica y lo llevó al ostracismo y a las puertas de la muerte. En un estilo confesional, crudo y a veces brutal, pero también apasionado y tierno, Best narra su durísima experiencia con el alcohol, las detenciones policiales y sus noches locas de vino y rosas, los accidentes de tráfico e infinidad de amantes, y cómo no, sus gestas futbolísticas más legendarias. George Best falleció en 2005 a causa de una infección pulmonar y fue enterrado en Belfast, su ciudad natal, en un funeral de Estado sin precedentes que congregó a más de medio millón de personas.