La Historia de Don Fernando Álvarez de Toledo, escrita por Joseph Vicente de Rustant en 1751, es una crónica detallada de la vida y hazañas del Primer Duque de Alba, una de las figuras militares y políticas más influyentes del siglo XVI al servicio de la Monarquía Hispánica.
La obra se inicia con una dedicatoria a un descendiente del Duque, elogiando la estirpe y los méritos de la Casa de Alba. A continuación, narra la temprana educación de Fernando bajo la tutela de su abuelo, Don Fadrique, quien inculcó en él el arte de la guerra y el gobierno. Con apenas 16 años, su arrojo en el sitio de Fuenterrabía (1524) le granjeó fama y el mando de la plaza.
Su carrera militar fue meteórica. Acompañó a Carlos V en la jornada de Túnez (1535), donde su liderazgo salvó al ejército imperial del desastre y logró una victoria crucial. Rustant relata sus consejos en las campañas de Francia, sus misiones diplomáticas y su papel como acompañante y mentor del príncipe Felipe (futuro Felipe II).
La parte central de la obra se centra en su nombramiento como Generalísimo de los ejércitos de Carlos V en Alemania para enfrentar la Liga de Esmalcalda (1546-47). Con un ejército muy inferior, el Duque empleó una estrategia de desgaste, escaramuzas y una férrea disciplina que desconcertó y derrotó a los príncipes protestantes, culminando en la victoria imperial. El texto detalla batallas, asedios y anécdotas, como el motín de los tercios españoles para salvar a un compañero.
La biografía también cubre su etapa como gobernador de los Países Bajos, sus consejos en la corte y su intervención en la anexión de Portugal. Rustant presenta al Duque como un hombre de carácter severo e inflexible, pero de un valor, lealtad y capacidad estratégica excepcionales, cuyo genio marcial y político fue fundamental para la hegemonía de España en Europa.
Notas sobre los cambios realizados:
Ortografía y acentuación: Se han modernizado todas las palabras.
Gramática y sintaxis: Se han reestructurado frases largas y complejas para mejorar su comprensión, ajustado concordancias y reemplazado verbos y construcciones en desuso.
Expresiones y vocabulario: Se han sustituido términos arcaicos por sus equivalentes modernos.
Claridad y fluidez: Se han añadido conectores y se ha puntuado el texto para guiar mejor la lectura, dividiendo párrafos excesivamente largos.
Precisión histórica: Se han corregido nombres propios para ajustarlos a las grafías más aceptadas.