Alejandro Pidal y Mon presenta en este texto un penetrante estudio comparativo de dos colosales figuras femeninas: Doña Isabel la Católica y Santa Teresa de Jesús. El autor se propone demostrar que, pese a sus aparentes diferencias -una, soberana de un imperio en ciernes; la otra, reformadora de la vida monástica-, ambas compartieron un sustrato común de virtudes, energía y una misión histórica complementaria.
La obra se sumerge primero en la figura de Isabel, describiendo el caótico panorama de la España que heredó y su titánico esfuerzo por unificar el reino, restaurar la justicia, culminar la Reconquista y patrocinar el descubrimiento de un Nuevo Mundo. Se subraya su fortaleza, su prudencia de gobierno y el impacto inspirador de su presencia en los campos de batalla.
A continuación, se despliega el perfil de Santa Teresa, una mujer de "carne y hueso" cuyo realismo se armonizaba con las más sublimes experiencias místicas. Se analiza su genio literario, su capacidad de fundación contra viento y marea y, sobre todo, el poder de su oración y amor divino como fuerza activa en la historia, capaz de contrarrestar la crisis espiritual de la Reforma.
El ensayo concluye estableciendo el paralelismo definitivo: Isabel y Teresa representan, respectivamente, la restauración del cuerpo y del alma de España. La reina forjó el estado fuerte que sostendría el peso de la defensa de la cristiandad; la santa generó la corriente de gracia, a través de la oración y el sacrificio, que dotaría de fuerza espiritual a ese mismo pueblo. Juntas, en una misión divina y española, fueron los dos pilares sobre los que se cimentó el papel de España como "Pueblo de Dios" en el crítico siglo XVI, salvando a Europa de la barbarie y el error. La una con la espada de la justicia, la otra con la espada de fuego de la oración.
Ortografía y acentuación: Se han modernizado todas las palabras.
Gramática y sintaxis: Se han reestructurado frases largas y complejas para mejorar su comprensión, ajustado concordancias y reemplazado verbos y construcciones en desuso.
Expresiones y vocabulario: Se han sustituido términos arcaicos por sus equivalentes modernos.
Claridad y fluidez: Se han añadido conectores y se ha puntuado el texto para guiar mejor la lectura, dividiendo párrafos excesivamente largos.
Precisión histórica: Se han corregido nombres propios para ajustarlos a las grafías más aceptadas.