El carácter fundamental de El príncipe no consiste
en ser un tratado sistemático, sino un libro "viviente", en
el que la ideología política y la ciencia política se fundan
en la forma dramática del "mito". Entre la utopía y el
tratado escolástico, formas bajo las cuales se configu- raba la ciencia política de la época, Maquiavelo dio a
su concepción una forma imaginativa y artística, donde
el elemento doctrinal y racional se personificaba en un
condottiere que representa en forma plástica y "antro- pomórfica" el símbolo de la "voluntad colectiva". El
proceso de formación de una determinada voluntad
colectiva, que tiene un determinado fin político, no es
representado mediante pedantescas disquisiciones y
clasificaciones de principios y criterios de un método
de acción, sino como las cualidades, los rasgos caracte- rísticos, los deberes y las necesidades, de una persona
concreta, despertando así la fantasía artística de aquellos
a quienes se procura convencer y dando una forma más
concreta a las pasiones políticas