En las altas esferas del poder, los contratos no se firman con tinta, sino con sangre.
Dos políticos de carrera han perfeccionado el arte del saqueo institucional. A través del Consorcio Soria, una red de empresas pantalla, desvían millones de euros en adjudicaciones públicas. Pero para que el mecanismo funcione sin fricciones, necesitan que alguien limpie los engranajes. Ahí es donde entran ellos: un ejecutor colombiano implacable y un estratega de la mafia rusa, encargados de eliminar cualquier obstáculo o "cabo suelto" que ose interponerse.
Todo parece bajo control hasta que la oficina de la calle de Arturo Soria vuela por los aires.
Para el mundo, el inspector Solana murió en esa explosión. Sus amigos lo han llorado y sus enemigos han brindado por su final. Sin embargo, entre los escombros y las cenizas, Solana ha encontrado la oportunidad perfecta: el anonimato total. Bajo una identidad falsa y operando desde las sombras de la ilegalidad, el inspector iniciará una caza humana para desmantelar el Consorcio desde dentro.
En una guerra donde los políticos dictan las leyes y los mafiosos las ejecutan, un hombre muerto es el único que puede hacer justi
cia.